Relación de aspecto
La relación de aspecto es la base para crear un vídeo o una imagen. El primer paso consiste en identificar el dispositivo en el que se mostrará el contenido.
Introducción a la creación de medios: la relación de aspecto
Muchas aplicaciones nos permiten convertirnos en editores de vídeo o diseñadores gráficos. Un ejemplo evidente es Canva, pero hay muchos más. Lamentablemente, si no entendemos las proporciones —la relación de aspecto, es decir, la relación entre anchura y altura— y las dimensiones del contenido en píxeles, podemos equivocarnos.

¿Para qué dispositivo está destinado el contenido?
La imagen número 1 muestra la sala inmersiva de 3walls. En ella se presentan distintos medios en diferentes lugares y dispositivos. Proyectamos contenido en una pantalla mediante videoproyectores, lo mostramos en teléfonos móviles y lo preparamos para portátiles, de modo que el alumnado pueda utilizarlo en aplicaciones como Genialy. Tanto las imágenes como los vídeos deben diseñarse según su finalidad y el dispositivo al que se destinan, para que las proporciones y las medidas sean correctas.
Si la imagen o el vídeo se destina a una proyección o a una pantalla de ordenador, debe crearse en horizontal. El contenido destinado a teléfonos debería ser preferentemente vertical o, al menos, cuadrado. Para diseñar de forma eficaz, tenemos que elegir tanto las proporciones, que expresan la relación entre anchura y altura, como las dimensiones. En esta entrada solo trataré las proporciones, es decir, la relación de aspecto.
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Relación de aspecto
Programas como el editor de vídeo Filmora no preguntan al principio por las dimensiones —la resolución, es decir, el número de píxeles—, sino solo por las proporciones, llamadas relación de aspecto. Por ejemplo, 16:9, 1:1, 9:16 o 4:3. Es fundamental comprender bien estos términos.

Historia de la relación de aspecto
La relación 4:3 predominaba en los años noventa. Así se fabricaban los televisores y las pantallas de ordenador. En comparación con los actuales, eran menos rectangulares.
En los años siguientes aparecieron pantallas de proyección panorámicas con una relación de 16:9. Por tanto, al crear contenido hay que utilizar 16:9 para cubrir toda la pantalla sin dejar márgenes negros.

Los teléfonos cambiaron las reglas
Después llegaron los teléfonos inteligentes actuales. Sus proporciones son casi las de una pantalla de ordenador, pero en vertical en vez de horizontal, es decir, 9:16. No entraré en detalles, porque los teléfonos nuevos tienen una pantalla más alargada. Pero esto no debería preocupar al profesorado que prepara una foto o un vídeo para una actividad del alumnado. Por eso, si quieres crear una foto o un vídeo adecuado para un teléfono, elige la opción 9:16. Así se puede ver un vídeo bonito y grande que ocupe toda la pantalla mientras se sostiene el teléfono en su posición natural: en vertical.

¿Por qué hace falta una proporción cuadrada?
Entonces, ¿para qué necesitamos una proporción 1:1, es decir, un cuadrado? Porque entre el ordenador de una persona adulta y el Tiktok de un niño hay un mundo intermedio: el de los textos combinados con imágenes o vídeos, como en Google Forms. Esto permite ver el texto y otros elementos encima o debajo de la imagen, y queda muy bien en el teléfono.

Hasta ahora he hablado de la relación de aspecto porque es un concepto básico, pero no he tratado la resolución. Esto es importante porque, al entrar en un programa, las proporciones suelen aparecer expresadas como el número de píxeles que componen la imagen o el vídeo. En lugar de 16:9, veremos 1920 * 1080, que es la misma proporción, pero que además nos da las dimensiones. Hablaré de ello en la próxima entrada.